Violencia en las escuelas

Violencia en las escuelas

La juventud sanjuanense enfrenta, en nuestros días, un alto nivel de violencia que se manifiesta en diversos ámbitos, particularmente en su ámbito escolar, con un enorme costo humano, económico y social, donde una gran y creciente cantidad de docentes, administradores y estudiantes, tanto de escuelas públicas como privadas, enfrentan graves conflictos entre alumnos y entre alumnos y docentes.

Estos conflictos han provocado eventos que van desde las típicas riñas y peleas entre alumnos, casos de diversos tipos de violencia y acoso con consecuencias lamentables, como cuando la persona acosada sufre un cuadro de depresión y decide suicidarse, hasta el intento de asesinato de personas.

Si bien el rol educativo de las escuelas se cumple al constituirse como espacio fundamental para la formación personal, social, ética y ciudadana de individuos y grupos, la violencia que prevalece en los centros escolares lo limita y debilita, toda vez que dicha violencia se vincula a las bases sociales de la familia, la comunidad, la cultura y la estructura económica del país.

Los distintos gobiernos han dedicado considerables recursos para comprender y prevenir la violencia escolar, habiendo logrado desarrollar importantes y valiosos programas para su reducción.

La mayoría de estos programas coinciden en señalar que las escuelas requieren de un enfoque más amplio que, además de incluir medidas para manejar la emergencia de las expresiones de la violencia, posean modos para desarrollar y sostener patrones constructivos de comportamiento e interacción.

Estos señalamientos, no obstante y ante la violencia que prevalece en los colegios, pone en evidencia que los programas de prevención son escasamente conocidos, o abordados parcialmente, sin contar con una perspectiva integral que incluya, además de la escuela, a la familia y la comunidad en general.

Cuando un evento de violencia extrema cimbra a la sociedad y la sacude, reaccionando de diversas formas, intentando buscar culpables más que encontrar soluciones, denota que continuamos siendo reactivos más que preventivos.

¿Cuántos casos más de violencia necesitamos para comprender las cosas?

No esperes más pues, quizá, una de las próximas víctimas o de los victimarios sea alguno de tus hijos, involúcrate en el tema y conviértete en un agente de cambio a nivel personal, familiar, comunitario y escolar.

Participa con tus comentarios en nuestras redes sociales.

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *