¿Tienes Gripe? Te damos 5 datos sobre esta infección respiratoria

La gripe es una enfermedad respiratoria contagiosa causada por virus de influenza que infectan la nariz, la garganta y, a veces, los pulmones. La infección por este virus es tan común que solo se puede estimar la cantidad de personas infectadas por temporadas.

Asimismo, las complicaciones de la gripe pueden incluir neumonía bacteriana, infecciones del oído, infecciones sinusales y empeoramiento de afecciones médicas crónicas, como insuficiencia cardíaca congestiva y hasta asma, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos. Por Marta Palomo

LOS SÍNTOMAS EVIDENTES

Uno de los más evidentes es la fiebre. Esto sucede porque, al estar enfermos, el sistema inmunológico envía señales químicas en nuestra sangre de que hay un virus dañino en el organismo.

El cerebro capta las señales y eleva nuestra temperatura corporal como mecanismo de defensa ante ese virus, informa Mayo Clinic.

Asimismo, los dolores musculares son otro. Te duele la espalda, los brazos y las piernas hasta que descubres que te duele todo el cuerpo, y no tienes fuerzas para nada.

APRENDE A CÓMO TOSER 

El virus se transmite por vía aérea, por eso, “aunque es muy contagioso, medidas como el lavado de manos o cubrir la boca al estornudar y toser son muy eficientes”, aclara María Ángeles Marcos, jefa de Virología del Hospital Clínic de Barcelona.

No es algo banal, pues un estudio de la Universidad Victoria de Wellington, Nueva Zelanda, llevado a cabo en la pandemia de 2009 reveló que sólo 4.7% de las personas que tosían o estornudaban en lugares públicos lo hacían de manera correcta; es decir, tapándose la boca con una tela, un pañuelo o el propio brazo.

UN VISITANTE SIN GANAS DE IRSE 

Una vez en las vías respiratorias, el virus secuestra la maquinaria de la célula para multiplicarse. “La cantidad de virus que salen de una sola para infectar otras es incalculable”, considera Marcos.

A diferencia del resfriado, la gripe dura más –siete días– y produce fiebre, dolor muscular, tos y cansancio. Los antivirales se toman en las primeras 48 horas tras el inicio de los síntomas, pero sólo se dan a pacientes con otras dolencias.

“La persona con un sistema inmunológico sano precisa tratamiento sintomático y mucha paciencia”, aconseja la doctora.

EL ORIGEN DE UNA PANDEMIA

Cada cepa nueva que logra transmitirse entre personas infecta a un cuarto o más de la población mundial en menos de dos años.

Durante el siglo XX existieron cuatro pandemias y su origen sigue siendo un misterio. La explicación más aceptada es que los virus tienen su reservorio en aves acuáticas salvajes y de ellas se diseminan a otras especies.

Hipótesis más controvertidas apuntan a que algunas personas podrían ser portadoras asintomáticas y un foco de infección potencial o que en las capas altas de la atmósfera residen agentes virales que bajan a la superficie arrastrados por corrientes de aire.

LOS NIÑOS SON UN SUPERCONTAGIADOR

Una investigación de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres demostró que extender la inmunización en los niños es una de las estrategias más eficientes para poner cerco a la enfermedad, pues la transmisión de la infección a través de ellos es exponencial.

Los niños tienen contacto con muchas más personas que la gente mayor, por ejemplo. Van al colegio, juegan, se pelean.

No obstante, eso no quiere decir que deje de vacunarse al resto de la población de riesgo. Para ahorrarse complicaciones derivadas de la gripe, deben hacerlo las embarazadas, personas con enfermedades crónicas, cáncer, sida u otros problemas de salud y los mayores de 65 años.

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