Mensaje de Monseñor Jorge Alberto Cavazos Arizpe, Obispo de la Diócesis de San Juan de los Lagos

  • Cierre del mes de octubre: mes del Rosario, de la familia, de las misiones, del Sínodo de los Obispos (Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional).
  • Noviembre, mes en que la Iglesia recuerda el día de todos los Santos, día de los fieles difuntos.
  • Cierre del Mundial de Fútbol para Amputados, evento internacional que se sigue desarrollando en San Juan de los Lagos.
  • Exhortación para conocer y vivir la Jornada Mundial de los Pobres (18 de noviembre de 2018).

Monseñor Jorge Alberto Cavazos Arizpe, VI Obispo diocesano, tuvo hoy un encuentro con los medios de comunicación de la región para expresar su gratitud por todos los beneficios que Dios ha otorgado a la Iglesia durante octubre, este mes tan provechoso donde pudimos participar del mes el Rosario para seguir pidiendo por la paz en nuestras comunidades.

Así mismo, su Excelencia, agradeció la participación a todos quienes colaboraron de manera económica o con sus oraciones durante el Domingo Mundial de las Misiones; exhortándonos además, a no olvidar que todos estamos llamados a dar un fiel testimonio con la generosidad.

El señor Obispo también destacó en la rueda de prensa el cierre del Sínodo de los Obispos, evento mundial que colocó en tema central a los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional, del cual tenemos ya el documento final con las tareas que debemos llevar con y para con ellos
como Iglesia diocesana.

Para concluir con los momentos del mes de octubre, Monseñor Jorge Alberto, retomó la importancia del mes de la familia dentro de la Diócesis de San Juan de los Lagos, dando a conocer que cada comunidad vivió una semana de la familia donde se buscó principalmente intensificar las charlas y comunión al interior de las familias de esta diócesis para seguir defendiéndola de todo mal.

A propósito de este mes que inicia, su Excelencia Jorge Alberto, hace una exhortación a vivir en santidad y aprovechar este día primero del mes, donde recordamos a todos los Santos y además con su testimonio de vida nos comparten la inequívoca lección de que ser Santos es ser amigos de Dios, es querer hacer que se viva su voluntad (…) Ser Santos es oportunidad de vivir mejor, estableciendo valores que de verdad nos convienen, tal como lo dijo el beato alteño Anacleto González Flores: un católico es un buen ciudadano.

Monseñor Cavazos Arizpe, además invitó a la feligresía de la Diócesis de San Juan de los Lagos a no olvidar nuestras tradiciones y desarrollarlas en estos dos días tan importantes (1 y 2 de noviembre) con orgullo y dando testimonio de nuestra fe cristiana; es por ello que invitó a la
feligresía a seguir recordando y conmemorar a quienes ya no están con nosotros pues han partido a la Casa del Padre: Al recordarles y pedir por ellos, no es dar culto a los muertos, sino un signo de lazos afectivos que la muerte no rompe; les queremos y esperamos verlos en el
Cielo.

Su Excelencia Jorge Alberto mencionó además, el evento deportivo inclusivo que se ha estado desarrollando en el municipio de San Juan de los Lagos, Mundial de Fútbol de Amputados, justa deportiva que nos ha permitido ver la solidaridad de los ciudadanos anfitriones y de los
lazos humanos que se han generado ante la empatía y participación que se ha manifestado en el municipio, dando un firme mensaje de la importancia de la vida incluso en los momentos adversos.

Finalmente se recordó que noviembre es el mes de la Jornada Mundial de los Pobres, misma que se llevará a cabo el próximo 18 de noviembre, y que nos invita a ver con amor y ser solidarios ante las necesidades del hermano que más sufre.

 

Mensaje del Sr. Obispo:

En Cristo y su Reino realicemos plenamente nuestra vida.

Deseando todo bien en el Señor, les saludo y elevo como petición diaria al Señor, dador de todo bien, que les acompañe y bendiga.

Estimados hermanos, hemos terminado un intenso mes: octubre, tanto a nivel mundial como diocesano, hemos vivido muchas jornadas de actividad eclesial.

Hemos tenido el mes del Rosario culminando ayer con un ejemplar rezo y reunión pidiendo la paz en todo el mundo, sigamos rezando el Rosario, la presencia de María Santísima en nuestras tierras, es un claro llamado de Dios para ser santos y unidos a la plegaria de Nuestra Madre Santísima, conseguir nuevas metas.

Terminó el mes de consideración a las misiones, pero seguimos siendo misioneros, cada uno de los bautizados, y debemos apoyar a quienes han dejado todo para ir a la misión.

El sínodo de la Iglesia llamado: Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional. Hay ya un primer escrito para tareas que debemos llevar con y hacia ellos, oremos por ellos y apoyemos así el presente fuerte y el futuro esperanzador de y con los jóvenes.

Así mismo, en nuestra diócesis: el mes de la familia. Cada comunidad vivió una semana de la familia, e intensificando charlas y comunión al interior de nuestras familias; sigamos fortaleciendo nuestro núcleo familiar y defendámosla de todo mal.

Ahora entramos en nuevo mes: noviembre. Iniciamos con el día de todos los Santos: es una oportunidad todo el mes para conocer algo más de nuestros hermanos que están en el Cielo: de quien llevamos nuestro(s) nombre(s) o de algunos a quienes admiramos más o tenemos más devoción. Todos estamos llamados a ser santos, desde el Antiguo Testamento (Levítico 19, 2) y plenamente Jesucristo (por ejemplo San Mateo 5,48). Ser santos es ser amigos de Dios, es querer y hacer que se viva su voluntad, es verdadera alegría y camino de realización humana pues santidad es plenitud de amar, de entender el sentido de quiénes somos y lo que nos pasa; es hacer camino de verdadera vida. Ser santos es oportunidad de vivir mejor, estableciendo valores que de verdad nos convienen.

El beato alteño Anacleto González afirmaba: Un católico es un buen ciudadano. Como Iglesia estaremos trabajando para que cada creyente (cada familia, cada sacerdote, cada religioso (a), todos), renovemos y demos testimonio de amistad con Cristo y convicción por los valores de su Reino.

Tenemos mañana el día de los fieles difuntos, es una grata oportunidad de valorar nuestro tiempo para vivir conforme Dios quiere. Es un buen tiempo para conmemorar a quienes queremos y compartimos tiempo y muchas experiencias y han sido llamados a la Casa eterna de nuestro Padre; recordémosles, agradezcámosles y pidamos por ellos.

 

Recordarles y pedir por ellos, no es dar culto a los muertos, sino un signo de lazos afectivos que la muerte no rompe, que les queremos y que esperamos vernos en el Cielo.

Así mismo nos sentimos agradecidos y felicitamos a todos los patrocinadores y quienes participan en el Mundial de Fútbol para Amputados que estamos viviendo, que esta experiencia nos renueve en saber llevar las situaciones adversas que nos suceden y que, viviendo estos ejemplos, San Juan sigamos siendo una capital de buena esperanza y de solidaridad en caridad cristiana.

Iniciamos un nuevo mes: apoyémonos en Dios, en los ejemplos de nuestros hermanos santos y recordando a nuestros seres queridos pasemos por la vida haciendo el bien.

Asegurándoles mis oraciones, les encomiendo también a nuestra Madre Santísima de San Juan.

Reciban la bendición de su hermano Obispo:

+ Jorge Alberto Cavazos Arizpe

VI Obispo de la diócesis de San Juan de los Lagos.

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