“HABLEMOS DE ALCOHOL Y DEPRESIÓN”

Por: Guadalupe Liliana Murillo Mares, Trabajadora Social UNEME CAPA San Juan

Este año la conmemoración se centrará en la relación entre consumo de alcohol y una de las enfermedades que afectan la salud mental: la depresión.

 De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la depresión es un trastorno mental caracterizado por la presencia de tristeza, pérdida del interés o placer, sentimientos de culpa, baja autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración.

La relación entre ambas condiciones es compleja, ya que depende tanto del patrón de consumo de alcohol por parte de la persona, como de la forma en que se diagnóstica la depresión, aunque el consenso al respecto es que a mayor cantidad de alcohol consumido mayor es el riesgo de depresión.

 Los trastornos depresivos y trastornos por uso de alcohol se asocian con mayor severidad con un mal pronóstico de los mismos, por lo que es importante la detección temprana y el tratamiento oportuno de ambas condiciones médicas.

En estos últimos meses la pandemia de COVID-19 ha incrementado los problemas de salud mental en la población en general, de modo que se deben identificar las señales para detectar los problemas de salud mental, tales como consumir cantidades mayores de alcohol a las acostumbradas, consumir en horarios distintos a los usuales y beber a escondidas o “en secreto”.

El consumo de alcohol, por sus efectos depresores, puede “mejorar” la sensación de tristeza; sin embargo, estos sentimientos regresan al pasar el efecto del alcohol, provocando que se vuelva a consumir más cantidad.

 Algunos síntomas de depresión, como la tristeza y la desesperanza, pueden aumentarse durante la intoxicación por alcohol. Además, otros síntomas como insomnio, irritabilidad y ansiedad pueden empeorarse durante la resaca y el síndrome de abstinencia.

 En caso de que una persona con depresión se encuentra en tratamiento médico y llega a consumir bebidas alcohólicas, estas modificaran el efecto de los medicamentos, por lo que, beber alcohol puede poner en riesgo la salud física y mental de la persona. 

El consumo de alcohol altera el juicio y la toma de decisiones, si la persona presenta una depresión severa, podría aumentar el riesgo de suicidio.

 Si el consumo de alcohol ha ocasionado problemas o provocado una tristeza sin explicación que dure más dos semanas, la persona puede solicitar ayuda e iniciar con un tratamiento psicológico a nuestras instalaciones de CAPA Centro de Atención Primaria en Adicciones San Juan de los Lagos al teléfono: 395 725 69 45 ubicada en la calle Rosales #217 en la colonia Lomas Verdes servicios totalmente gratuitos.

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