El Mundo de Ayer en San Juan de los Lagos

El Mundo de Ayer en San Juan de los Lagos

Por el Prof. Chayo Palos

Después de guardar silencio por algún tiempo por motivos de salud insuficiente, que me permitiese sentarme a escribir mi artículo “El Mundo de Ayer” que desde el inicio de la publicación “Ágora” escribo para mis amables lectores, esta columna, que espero que les siga gustando el contenido de su lectura.

Hoy en este momento, tengo presente lo que escribí en algunos de mis anteriores artículos. Actuamos de manera diferente, unos a otros porque lo hacemos influenciados por las apariencias que no son las mismas.

Tal como lo expreso en el título de mi artículo “El Mundo de Ayer” trato de contarles mis experiencias vividas en mi pasado desde la infancia, en la escuela con los maestros que trate y conocí, mis compañeros de la clase, los juegos y deportes en que disfrutábamos las horas de recreo y de los paseos escolares, también les contaba de lo felices que nos sentíamos en los días y horas en que nos metíamos al rio de nuestro San Juan, que ahora no quedan más que los recuerdos, claro tiene su malecón que le da otra imagen también de belleza, pero no natural como la de entonces.

También les contaba del jardín del hospital ya casi no tiene sombras, que en aquel tiempo disfrutábamos, también jugábamos a las canicas, los trompos y la pelota.

La plaza tranquila, sus sombras, sus bancas y donde luego sus famosas serenatas los jueves y domingos, en la que les aventaba confeti, las serpentinas y las gardenias, y la banda municipal de música dirigida por el profesor Don Ursulo Macías.

San Juan no contaba en aquellos años contaba con dos ferias de peregrinos; la feria del 8 de diciembre y la candelaria del 2 de  febrero de cada año, las dos con millones de peregrinos en dichas ferias, se instalaban muchos puestos comerciales, de dulces, será y milagros, de ropa y de loza. También se vendían artículos de talabartería y claro también de comida, por la calle Independencia, desde la Zaragoza a la Hidalgo se instalaban las fondas y se le conocen como la calle de las mezas.

El pocito llamado de la “Virgen”, y la propiedad de Tomás Flores miles de peregrinos la visitaban y se embadurnaban de tierra de la virgen.

La presa ahumada del Gachupin diario estaba llena de agua y al llegar las lluvias le soltaban para lavarla y volverla a llenar, el Gachupin un lugar rodeado con árboles grandes donde colocábamos columpios, y  cuando había dinero hacían pozole para comer.

Los paseos a Mezquitic eran frecuentes por las familias de San Juan y algunas de ellas tenían casa en dicho lugar y permanecían en las noches en ese lugar y hacían bailes o alguna otra fiesta para disfrutar de la noche y algunos jóvenes rentaban caballos para ir a dichas fiestas y regresar a San Juan.

El comportamiento de la sociedad de San Juan quedaba determinado para las características heredadas y por las adquiridas en armónica convivencia.

El sistema social presente puede comprenderse mejor si se vincula el sistema “hombre” con el sistema entero actual y que hacen un sistema maleable y nos hacen comprender como el sistema económico y las formas en que se establecen el desequilibrio en todo  el sistema social tal como ahora lo estamos viviendo y que nos informa la televisión como la radio y la prensa y los medios modernos de comunicación como el internet y otros.

 

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