Cuídate más en esta cuarentena, porque la ansiedad genera estrés y si no se controla provoca obesidad

En este artículo el Dr. Efraín Pedroza nos explica esta situación

La ansiedad influye en el índice de masa corporal al activar mecanismos que pueden provocar aumento del apetito, retención de grasa y debilitamiento de la fuerza de voluntad.

Los efectos del estrés mal manejado también pueden provocar que la persona sin tener conciencia de la cantidad o calidad de los alimentos que ingiere, lo cual lleva a no lograr una verdadera saciedad.

Un evento estresante puede provocar pérdida de apetito, pero cuando el estrés se torna crónico tiende a suceder lo contrario, o sea un aumento considerable de apetito.

La respuesta hormonal frente a un evento estresante ayuda a combatir los estresores o a huir de ellos; el resultado inmediato es la mencionada reducción del apetito, sin embargo, el efecto no dura mucho. Cuando el estrés se prolonga, las glándulas suprarrenales sobre producen cortisol, lo cual aumenta el apetito.

Los carbohidratos simples junto con los alimentos altos en azúcar y grasa suelen ser los favoritos de los pacientes que padecen estrés o ansiedad, aumentado la respuesta de insulina lo que se traduce en: a mayor estrés, mayor apetito y más  antojo por comidas poco saludables, terminando en aumento de peso.

Por lo tanto, si no es controlado este estado emocional, por mas que la persona haga dietas y ejercicio, el resultado no será satisfactorio.

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