ACNÉ = ESPINILLAS = CICATRICES

Acné vulgar, acné polimorfo o acné juvenil, son sinónimos con los que se conoce a la enfermedad de la piel más frecuente en la  adolescencia, son los clásicos barros  y espinillas de la juventud.

El acné es un estado obstructivo y más tarde inflamatorio de ciertos tipos de folículos pilosebaceos frecuentes en la cara y tórax, y que afecta exclusivamente al ser humano en la etapa en que tiene mayor importancia el aspecto estético.

Es una enfermedad temporal que se presenta en mayor volumen entre los 15 y 20 años de edad, debido a una alta producción o disbalance de hormonas sexuales, tanto en el hombre como en la mujer, y no es curable hasta cumplir 21 o 22 años de edad. Es importante recalcar que aunque no es curable en esa  etapa de la vida, si es controlable, actitud que debemos atender para evitar las secuelas o cicatrices posteriores a no atenderse a tiempo o a un mal tratamiento.

Podemos dividir las lesiones del acné en tres grupos: Lesiones no inflamatorias (seborrea y comedones); Lesiones inflamatorias (pústulas, pápulas y absesos); y Lesiones residuales ( cicatrices y quistes).

El tratamiento se aboca a modificar los factores patogénicos como la hipersecreción sebácea, el taponamiento folicular y la inflamación. Para ello  se combinan el tratamiento tópico, el tratamiento sistémico y las medidas generales, logrando controlar efectivamente la enfermedad, evitando las secuelas irreversibles que perduren durante toda la vida del paciente.

Se aconseja ponerse en manos de médicos expertos en la materia y no exponerse a resultados negativos o a reacciones indeseables con tratamientos no profesionales.

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