Construcción del monumento

Construcción del monumento

SIGUE LA CONSTRUCCIÓN DEL MONUMENTO

Agora –  25 Septiembre 2015

EN HONORA SAN PEDRO ESQUEDA

La sociedad de San Juan de los Lagos ha tenido grandes hombres y mujeres a lo largo de su historia, algunos de ellos, han contribuido de una forma en especial, al desarrollo de la misma y han puesto el nombre de la localidad y sus familias muy en alto, uno de ellos es San Pedro Esqueda Ramírez, el «mártir de San Juan de los Lagos, el patrono de los niños y la catequesis, el «mártir que sirvió y canto a la amada virgen de San Juan de los Lagos» desde niño, la cual, nos cubre con su manto. Él nació, creció y amó esta ciudad; incluso, en los momentos más difíciles, se mantuvo sirviendo fielmente, con el don que Dios le había conferido, a este pueblo.

Por ello, al ser un personaje, como ciudadano y cristiano, que sin lugar a duda, sirve de ejemplo para todos los sanjuaneases de: amor, servicio apasionado y desinteresado a su pueblo, de lo que estamos tan necesitados en nuestro tiempo, y para todos los peregrinos que visitan nuestra ciudad, del espíritu cristiano, se solicitó al H. Ayuntamiento que se diera el permiso para colocar un monumento a este ciudadano, mártir y santo, en el espacio que está ubicado en el cruce del Bulevar Ramón Martín Huerta y Moreno Vale, donde inician o terminan los arcos monumentales, según el punto de referencia; y los mismos llevaran su nombre.

El proyecto de la Escultura de San Pedro Esqueda Ramírez, Pbro. será hecha en bronce por el artista Carlos Terrés, con una medida de 2.50 metros de alto y un valor de $950,000.-

Significado de la escultura: El grupo escultórico simboliza al sacerdote ejemplar, humilde y lleno de caridad, con grandísimo celo, poniendo empeño especial en la catequesis, en preparar a los niños que por primera vez se acercaban a la comunión.

Así, una niña y un niño lo acompañan: La niña con un vestido que simboliza la túnica que usaban los catecúmenos cuando habían recibido los sacramentos de la iniciación cristiana, el niño tomando el libro de la catequesis con la mano y la otra abriendo los brazos en imitación de Jesús, ejemplificando el amor por la Cruz y a la Santísima Virgen de San Juan, a su vez, tienen uno de los pies un poco flexionando que da la sensación de movimiento, manifestando que ha entrado en el “camino” del discipulado y es lanzado a la misión; San Pedro, en actitud de elevación y de fructificación, como el árbol que florece, símbolo de su martirio, alza el brazo como un maestro motivando a los niños, a seguir, como en el camino, de su particular calvario, y con el otro brazo un gesto de acogida y fraternidad con uno de los niños, dejando en ellos un testamento de fidelidad a la catequesis y al evangelio, amando a Dios y amando a los niños.

El cuerpo de San Pedro y los brazos de los niños forman una cruz.

La base de la escultura: El tronco y el fuego, son parte importante de los elementos que componen la escultura, simbolizando, que así como los árboles están bien enraizados en la tierra pero se elevan hacia el cielo, lo cual es la vocación de cada persona, y a su vez, recuera, el árbol de la vida (Gn 2, 9), y que “El árbol de la vida es tu cruz, oh Señor” (Antífona de oficio de lectura), y el fuego del Espíritu que lo llevó al martirio. Simboliza que el 18 de noviembre que fue aprendido al recrudecerse la persecución contra la Iglesia, hasta morir el 22 de noviembre de 1927, después de torturarlo y martirizarlo en el poblado de Teocaltitán. Se acrisoló a través del fuego del amor y la fidelidad. Él se unió al árbol de la Vida a través del servicio, el amor, el martirio. La escultura es un testimonio de amor a la memoria de San Pedro Esqueda que sufrió pacientemente la fiereza de los azotes y otras injurias, en una cruel e infame tortura para un hombre de Dios, una persona inocente, que lo único que perseguía era amar a Cristo y a los demás.

El Padre Luis Alfonso encargado del proyecto mencionó que se está llevando a cabo la “Campaña pesito a pesito” que es una colecta especial para apoyar con la adquisición de fondos para su construcción. Se puede aportar económicamente en cada uno de los templos de la ciudad o depositando en una cuenta bancaria y con la adquisición de maquetas: la mitad cubre el costo de la obra y la otra mitad es cooperación para la escultura.

Termina el padre Luis Alfonso diciendo que “Se necesita la colaboración de todos porque necesidades materiales hay muchas y grandes, pero no son las únicas y en ocasiones, no son las más urgentes, existe una gran necesidad en nuestro tiempo de conseguir la felicidad, tener grandes sueños, ilusiones e ideales, de ello, San Pedro Esqueda es un vivo testimonio que inspira y puede inspirar a muchos otros más con su obra humana y cristiana. Por ejemplo: Fidelidad hasta el final y aprueba de todos, entrega y generosidad en su vocación, amor a los pobres y enfermos.”

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